por Josean Rodriguez | 17/Jun/2026 | Txoko - The Place to be
Cuando juntas startups e industria… pasan cosas 😅
Ayer en EKINN – Fomento San Sebastián vivimos uno de esos txokos que empiezan tranquilos… y acaban convirtiéndose en una conversación de las buenas. De las de verdad. De las que mezclan experiencia, debate, alguna pulla elegante y muchas verdades incómodas sobre eso tan manoseado que llamamos “innovación abierta«.
Y es que cuando juntas en una misma mesa a startups tecnológicas, industria, corporates, inversores y gente que lleva años pegándose con clientes, financiación y escalabilidad… el debate se pone interesante rápido.
Muy rápido.
Porque aquí no se vino a hablar de unicornios ni de frases de LinkedIn.
Se habló de lo difícil que es colaborar de verdad entre startups y pymes industriales. De lo muchísimo que cuesta entenderse. De cómo muchas veces una startup corre a 200 por hora mientras la corporate necesita seis firmas, tres validaciones y un comité para mover una silla.
Y también se dijo algo que dejó bastante silencio en la sala:
Muchas colaboraciones fracasan porque nadie ha definido bien el “para qué” (Josean Erdozia – Couth Industrial)
Parece básico. Pero no lo es.
Porque muchas veces se construyen soluciones antes incluso de entender el problema. O peor todavía: se confunde tener tecnología con tener negocio. (Xabier Alvarez)
Hubo momentos muy buenos.
Especialmente cuando salió esa pregunta mágica que, según varios participantes, ahorra meses de sufrimiento:
“¿Quién decide aquí?»
Risas en la sala. Pero risas de reconocimiento colectivo.
Porque cualquier startup que haya intentado vender a una gran organización sabe perfectamente de qué estamos hablando. Empiezas hablando con innovación, luego te mandan a operaciones, después aparece compras, más tarde legal… y cuando crees que ya está, descubres que quien realmente decide es otra persona que ni siquiera estaba en la reunión. (Fernando Saenz – Savvy Data Systems).
También hubo mucho debate sobre los distintos modelos de relación entre startups e industria.
¿Comprar la startup? ¿Invertir? ¿Ser cliente primero? ¿Entrar en el capital demasiado pronto?
Y aquí aparecieron algunas reflexiones muy potentes. Porque no siempre meter dinero significa ayudar. Y no siempre entrar en una startup acaba siendo una buena idea ni para la corporate ni para el emprendedor.
De hecho, uno de los conceptos que más interés despertó fue el modelo venture client: colaborar primero como cliente real antes de convertirse en socio. Validar en mercado. Probar. Aprender juntos. Sin necesidad de casarse el primer día.
Que, bien pensado, aplica bastante a la vida en general.
Otro de los grandes temas fue el choque cultural.
La startup necesita velocidad. La industria necesita estabilidad. La startup vive en modo supervivencia. La corporate vive en modo procedimiento.
Y las dos tienen razón.
Precisamente por eso fueron tan interesantes algunos casos reales que se compartieron. Experiencias donde la colaboración funcionó porque hubo paciencia, claridad y mucha capacidad de traducir “idiomas”. Desde ejemplos ligados a Danobat o Airbus hasta modelos como el de Wimu con el FC Barcelona, donde la relación fue evolucionando con inteligencia y generando valor para ambas partes.
También se habló —y bastante— de algo que en Euskadi conocemos bien:
El riesgo de “comprar demasiado pronto” a las startups.
Tenemos industria, talento, cercanía y capacidad tecnológica. Pero precisamente esa proximidad hace que muchas startups encuentren rápido un cliente… y dejen de pensar en grande demasiado pronto.
Y ahí apareció una reflexión interesante:
¿Estamos creando startups para escalar… o startups para integrarlas rápido en estructuras ya existentes?
Pregunta incómoda. Pregunta necesaria.
Lo mejor del encuentro fue probablemente eso: la honestidad.
Ver a emprendedores reconocer errores. A corporates admitir lentitud. A industriales explicando sus límites. A startups entendiendo que innovar no es solo desarrollar tecnología. Y a todos aceptando que colaborar de verdad es mucho más complejo —y mucho más humano— de lo que parece desde fuera.
En definitiva, un txoko de los que dejan conversaciones abiertas. De los que generan conexiones. Y de los que recuerdan que el futuro industrial y emprendedor de Gipuzkoa no se va a construir desde discursos grandilocuentes… sino desde conversaciones sinceras como la de ayer en EKINN.
por Josean Rodriguez | 2/Jun/2026 | Comunicacion, Comunidad

Premio otorgado a la startup de medtech Cyber Surgery
Cyber Surgery: cuando la robótica médica de vanguardia se desarrolla desde Gipuzkoa
Hay sectores donde no existe margen de error.
La cirugía de columna es uno de ellos.
En ese entorno de máxima precisión, la empresa guipuzcoana desarrolla una tecnología que está empezando a llamar la atención mucho más allá de nuestro entorno.
Es por ello que, Cyber Surgery ha recibido el Premio ADEGI a la Nueva Empresa 2026, un reconocimiento que pone en valor a compañías jóvenes con alto potencial innovador. Y, en este caso, hablamos de una startup que compite directamente en una de las ligas tecnológicas más exigentes del mundo: la robótica médica.
Alaya: precisión quirúrgica con sello propio
El corazón del proyecto es Alaya, el primer robot quirúrgico de columna desarrollado íntegramente en el Estado. Su propósito es claro: ayudar a que las intervenciones sean cada vez más seguras, precisas y eficientes para cirujanos y pacientes
Pero lo verdaderamente diferencial no es solo el robot.
Es cómo han decidido resolver un problema que parecía inevitable.
Mientras gran parte de los sistemas robóticos actuales dependen de cámaras externas para orientarse dentro del quirófano, Cyber Surgery ha desarrollado una tecnología patentada de tracking cinemático que elimina esa necesidad.
¿La consecuencia?
- Menos complejidad en quirófano.
- Mayor continuidad operativa.
- Menos interferencias durante la cirugía.
- Más precisión y control constante del instrumental.
En otras palabras: innovación profunda aplicada a resolver un problema real.
David contra Goliat
Durante la entrega del premio hubo una idea que apareció varias veces y que resume muy bien el espíritu de la empresa: la sensación de competir como un “David” frente a grandes multinacionales del sector salud.
Durante la entrega del premio hubo una idea que apareció varias veces y que resume muy bien el espíritu de la empresa: la sensación de competir como un “David” frente a grandes multinacionales del sector salud.
Y quizá ahí esté una de las claves más interesantes del proyecto.
Cyber Surgery demuestra que hoy la innovación no depende únicamente del tamaño, sino de la combinación entre talento, ambición y capacidad de ejecución. Un equipo de apenas 35 personas desarrollando tecnología médica avanzada desde Gipuzkoa y pensando desde el primer día en competir globalmente.
Tres aprendizajes que deja su trayectoria
El propio equipo compartió durante la gala algunos de los pilares que han sostenido su crecimiento. Y merece la pena detenerse en ellos porque trascienden el caso concreto de CSU.
- El ecosistema importa
Detrás de cada proyecto innovador suele haber una red invisible de personas e instituciones que empujan: fundadores, inversores, administraciones, centros tecnológicos, hospitales o entidades financieras.
- La cultura competitiva también se construye
Competir en sectores globales exige creerse capaz de hacerlo. Tener tecnología es importante. Tener mentalidad internacional, también.
- La resiliencia sigue siendo el factor decisivo
En ámbitos como el med-tech, donde los procesos regulatorios y clínicos son largos y complejos, la persistencia no es un valor añadido: es condición de supervivencia.
El siguiente paso: Europa y Estados Unidos
Tras iniciar sus ventas en España, la compañía afronta ahora una nueva etapa de expansión europea y prepara sus primeros acuerdos para entrar en el mercado estadounidense a finales de 2026.
Y más allá de las cifras o los mercados, hay algo especialmente valioso en esta historia.
Cyber Surgery es otro ejemplo de lo que puede ocurrir cuando universidad, tecnología, talento emprendedor, hospitales y colaboración trabajan alineados. Innovación real. De la que mejora procesos, pero también vidas.
Porque quizá el futuro de la cirugía de precisión no se esté escribiendo únicamente en otros ecosistemas de referencia en el sector.
Quizá también se esté desarrollando aquí, desde Gipuzkoa.
Nosotros estamos bastante seguros de que eso es así. Zorionak a todo el equipo Cyber Surgery!!
Os dejamos el video de la recogida del premio.
por Josean Rodriguez | 27/May/2026 | Txoko - The Place to be
Tu empresa puede ir bien… y aún así estar en riesgo.
Lo que no planificas hoy (patrimonio, fiscalidad y sucesión) te puede explotar justo cuando más valor has creado.
En este último Txoko del Foro de Emprendedores de Adegi hablamos de algo que muchas veces se deja para más adelante… hasta que ya es demasiado tarde: la planificación fiscal, patrimonial y sucesoria de una empresa.
Porque cuando una startup o una empresa empieza a funcionar bien,o incluso cuando atraviesa momentos de incertidumbre, la improvisación puede salir muy cara.
La sesión giró alrededor de una idea muy clara: planificar no significa pagar menos impuestos a cualquier precio. Significa tomar decisiones con criterio, anticipación y coherencia con la realidad personal y empresarial de cada emprendedor.
La diferencia entre improvisar y decidir
Uno de los mensajes más potentes de la jornada fue entender que dos empresarios pueden llegar al mismo resultado económico… pero con consecuencias patrimoniales y fiscales completamente distintas.
Ahí es donde aparece el concepto de holding como filtro estratégico.
Mientras una venta directa de participaciones impacta de forma inmediata en el IRPF y en el patrimonio personal, una estructura holding permite mantener la liquidez dentro de la sociedad y decidir después cuándo reinvertir, repartir dividendos o reorganizar el patrimonio.
No es una cuestión solo fiscal. Es, sobre todo, una cuestión de control, tiempo y capacidad de decisión.
La empresa familiar: un privilegio que hay que cuidar
Otro de los grandes focos de la sesión fue la exención de empresa familiar en el Impuesto sobre el Patrimonio.
Muchos empresarios desconocen que perder determinados requisitos —participación mínima, funciones directivas o actividad económica real— puede provocar que una estructura deje de estar exenta y genere un impacto fiscal muy relevante.
La conclusión fue clara: el crecimiento del negocio también obliga a revisar periódicamente cómo está estructurado el patrimonio empresarial y personal.
Sucesión: el problema que nadie quiere abordar
Uno de los momentos más reveladores del encuentro llegó al hablar de sucesión.
Porque muchas empresas familiares no tienen realmente un problema fiscal. Tienen un problema de falta de conversación y de anticipación.
La sesión puso ejemplos muy concretos de situaciones en las que no haber tomado pequeñas decisiones a tiempo acabó provocando costes fiscales innecesarios o bloqueos familiares.
Especial interés despertó el pacto sucesorio, una figura cada vez más utilizada en el derecho civil vasco que permite ordenar la transmisión del patrimonio en vida y evitar conflictos futuros.
No existe una fórmula universal
Quizá la idea más valiosa de toda la jornada fue precisamente esa: no hay estructuras mágicas ni recetas estándar.
Cada empresa, cada familia y cada emprendedor tienen necesidades, objetivos y preocupaciones distintas.
Por eso la planificación patrimonial no debería entenderse como un ejercicio puramente técnico, sino como una herramienta estratégica para proteger el proyecto empresarial, ganar tranquilidad y poder decidir con más libertad.
En definitiva, el Txoko nos recordó algo esencial: cuando las cosas van bien, planificar es inteligencia. Y cuando van mal, muchas veces es supervivencia.
Porque el verdadero riesgo no está en pagar impuestos.
El verdadero riesgo está en no haber pensado antes qué queremos construir, proteger y transmitir.
Agradecimiento al buen trabajo realizado por la ponente Ana Sagardoy de Caixabank en transmitir su mucho conocimiento.
por Josean Rodriguez | 26/Feb/2026 | Txoko - The Place to be
Vender es sexy (sí, y ayer lo comprobamos)
¿Y si vender no fuera incómodo?
¿Y si no fuera forzado, ni agresivo, ni impostado?
¿Y si vender, bien entendido, fuera incluso… sexy?
Estas tres preguntas fueron eje central del encuentro #Txoko del mes de febrero que hemos realizado en colaboración con nuestro partner Rural Kutxa. Las preguntas nos las lanzaba nuestro invitado especial para la ocasión, el reputado mentor en ventas Enrique de Mora, quien provocó una conversación tan fructífera como estimulante. Y lo hicimos en un espacio perfecto para ello: cercano, participativo y con ganas de hablar claro.
Asistieron más de cincuenta profesionales, para repensar la venta desde un lugar muy distinto al habitual.
Spoiler: La venta no se fuerza, se construye
Desde el primer minuto quedó claro que este no iba a ser un encuentro sobre técnicas milagro ni discursos de vendedor agresivo. El mensaje de Enrique de Mora fue directo: vender es relacionarse. Es escuchar, entender, conectar y generar confianza. Lo demás viene después.
Cuando la venta se apoya en la autenticidad, el propósito y el beneficio mutuo, deja de ser un trámite incómodo para convertirse en una consecuencia natural de hacer bien las cosas.
Un Txoko para hablar sin complejos.
El formato Txoko volvió a demostrar por qué funciona. No hubo escenario elevado ni distancia con el ponente. Hubo conversación, preguntas, experiencias reales y muchas cabezas asintiendo al verse reflejadas en los retos que se compartían.
Se habló de clientes, de miedos, de errores, de aprendizaje… y también de la oportunidad que tenemos como empresas de humanizar la venta sin perder ambición ni resultados.
Comunidad que suma (y vende mejor).
Este encuentro es una muestra más de lo que buscamos desde el Foro de Emprendedores de ADEGI: crear espacios donde se aprende desde la experiencia, se comparten dudas con confianza y se construye comunidad.
Gracias a Rural Kutxa por hacerlo posible y a todas las personas asistentes por traer actitud, preguntas y ganas de cuestionar lo establecido.
Nos quedamos con una idea poderosa:
👉 cuando vendes desde quién eres, vender deja de dar miedo.
Y sí, en ese caso… vender es sexy.
por Josean Rodriguez | 4/Feb/2026 | Comunicacion
Rural Kutxa y el Foro de Emprendedores de ADEGI: una alianza para que emprender en Gipuzkoa nunca sea un camino en solitario
Emprender es tomar decisiones, asumir riesgos y avanzar muchas veces en la incertidumbre. Pero también es compartir, contrastar y apoyarse en una comunidad que entiende lo que estás viviendo. Con esa convicción, el Foro de Emprendedores de ADEGI y la Acción Social de Rural Kutxa hemos formalizado una alianza estratégica para reforzar el acompañamiento a las personas emprendedoras de Gipuzkoa y seguir fortaleciendo nuestro ecosistema emprendedor.
Este acuerdo nace con un objetivo claro: que ninguna persona emprendedora camine sola en las primeras etapas de su proyecto. Para ello, impulsaremos nuevas iniciativas dirigidas a dinamizar la comunidad del Foro, generar espacios de encuentro y facilitar recursos reales que ayuden a transformar ideas en proyectos viables y sostenibles.
Más comunidad, más conexión, más oportunidades
La colaboración permitirá dar continuidad y mayor impulso a iniciativas ya consolidadas como los Txokos, espacios de encuentro donde compartir experiencias reales, aprendizajes y retos comunes entre personas que emprenden. Además, se pondrán en marcha nuevas actividades orientadas a conectar talento, generar inspiración y favorecer el aprendizaje entre iguales.
Porque sabemos que el valor del Foro no está solo en el conocimiento técnico, sino en la red de confianza que se crea cuando compartimos camino.
Apoyo económico para las primeras etapas
El acuerdo contempla también la concesión de 10 becas de 1.000 euros dirigidas a proyectos emprendedores en fases iniciales. Un apoyo pensado para aliviar algunas de las necesidades más inmediatas del arranque y facilitar que las ideas puedan avanzar con mayor solidez.
Un paso más en la construcción del ecosistema emprendedor de Gipuzkoa
Esta alianza refuerza una visión compartida: el emprendimiento como motor de desarrollo económico y social, y la colaboración como palanca clave para hacerlo posible. Desde el Foro de Emprendedores de ADEGI seguimos apostando por un modelo de acompañamiento cercano, humano y conectado con la realidad de quienes emprenden.
Seguimos caminando juntas y juntos, sumando aliados que creen en el talento emprendedor de Gipuzkoa y en la importancia de cuidarlo desde el inicio