#MentoringColectivo «Escuela de Emprendedores: «Conceptos básicos y avanzados sobre la propiedad industrial – Patentes»

2014-07-03 09.15.39Segundo taller de nuestro seriado “Escuela de Emprendedores: Itinerario de Formación y contraste”.

Julian de Juan es especialista en Propiedad Industrial. Ejerce su maestría en la red desde su marca @EstrategiaPi y es un habitual en todos los foros del País Vasco donde la innovación, tecnología y emprendimiento son protagonistas.

Integrado en el Foro de Emprendedores de Adegi, era nuestro hombre para desarrollar un taller sobre estrategia y generación de propiedad industrial para emprendedores. Desde planteamientos conceptuales básicos a otros más avanzados, según el caso.

Julián empezó el taller con preámbulo tan interesante como rabiosamente actual. Las patentes de Hiriko y la polémica generada en torno a ese proyecto fallido donde la gestión (económica) de sus patentes ha levantado ampollas en la «arena política vasca» como un elemento más de discordia. Julián, con la contundencia que le caracteriza, lo zanjó compartiendo dos tuits que publicó a raíz del caso:

En palabras de Julián: Si las patentes no son buenas es mejor no mantenerlas. Son un gasto inútil”.

Lo siguiente fué el caso del fabricante de vehículos eléctricos Tesla motors y su anuncio de liberalización de todas sus patentes para inventores que quieran utilizarlas “con buena fé”. Esta “hábil jugada que nada tiene que ver con la filantropía«, nos recordó Julián, «o en su caso las liberaría como ha hecho Hiriko y por tanto renunciaría a ejercer tutela alguna sobre las mismas”. La explicación, tal y como apunta Iñigo Irizar en este post, tiene más que ver con una estrategia de liderazgo tecnológico e innovación abierta de co-creación. Ergo «Cuando tienes patentes puedes negociar, co-crear, colaborar llegando a acuerdos…pero sin ellas NO hay chance. Como emprendedor estás fuera de la competición”.

Entrando en la parte conceptual del taller, Julián definió la P.I. como “La aplicación comercial del pensamiento creativo para resolver un reto técnico o artístico. No es el producto comercial en sí mismo, sino la idea original que lo hace posible. Es acreditar de manera pública una invención para poder obtener derechos de explotación en exclusiva. Por tanto es un activo inmaterial de las personas y/o las organizaciones que lo acrediten”.

Y nos ofreció un gráfico en el cual se examinaban las claves de éxito empresarial comparando el papel de los activos materiales (tangibles) frente a los activos inmateriales (intangibles) desde 1950 hasta el 2010. La evolución de estos últimos han pasado de ser un 30% a un actual 80%. Por tanto la P.I. es un elemento de competitividad clave en la actual encrucijada mundial definida por el cambio tecnológico, en los que los fundamentos del éxito empresarial han pasado de residir en los activos materiales a los inmateriales, donde el conocimiento  y las patentes son protagonistas absolutos.

Su ventaja competitiva posibilita la obtención de “pequeños monopolios”, permitiendo rentabilizar mejor las inversiones en I+D y minimizando los riesgos de infringir la PI de terceros (Freedom to Operate).

Pero una patente sin orientación de negocio sólo genera gasto”. Aquí unos datos: “Sólo un 15% de la patentes solicitadas generan ingresos superiores a sus gastos de tramitación. Sólo un 33% de las patentes solicitadas acaban siendo concedidas”.

Julián se detuvo un instante en aclarar suficientemente la diferencia entre Propiedad Industrial y Propiedad Intelectual (Derechos de autor). La primera sería un derecho exclusivo que se adquiere mediante inscripción en registro público y es exclusivamente territorial. Y la segunda: El derecho exclusivo se adquiere por el simple hecho de la creación de la obra y tiene eficacia universal.

Julián defendió que: “Las patentes no sólo son un incentivo para los inventores en la medida que garantizan el reconocimiento y la retribución material; enriquecen además el conjunto de conocimientos técnicos que existen en el mundo. Los titulares de patentes están obligados a divulgar públicamente la información relativa a sus invenciones, lo cual proporciona una información valiosa a otros inventores, así como inspiración para las futuras generaciones de investigadores e inventores”

Pero, ¿Qué condiciones tiene que tener una patente para ser concedida?: i) Debe ser novedosa (a nivel mundial). El objeto de la invención no debe estar incluido en el estado de la técnica, siendo Estado de la Técnica todo aquello que antes de la fecha de solicitud se ha hecho accesible al público en España o en el extranjero . ii) Debe Incluir algún paso inventivo (no ser una obviedad) iii) Debe tener alguna utilidad industrial. Aplicación industrial cuando puede ser fabricado o utilizado en cualquier industria.

Y algunos datos sobre las concesiones: i) Menos del 5% de las invenciones patentadas llegan al mercado. ii) Sólo el 30% de las solicitudes de patente se convierten en patentes concedidas en algún país (3-4 países en promedio). iii) El 70-85% de la información publicada en solicitudes de patente no se publica en ninguna otra fuente de información.

Julián dedicó un rato a la criticidad de la redacción de las patentes, algo complejo y que de no realizarse bien frustrará su resultado. Fueron varios los ejemplos. Y se detuvo también en la  advertencia de que cualquier empresa que fabrique, venda o use un producto o procedimiento industrial corre el riesgo de infringir alguna patente y desconocer la existencia de ésta no exime de la responsabilidad.

Nos detuvimos también otro rato en ver las diferencias entre registrar modelos de utilidad (Utensilios/instrumentos/dispositivos: El ejemplo perfecto es la fregona), el secreto industrial (known how. Ejemplo perfecto: Coca Cola) frente al concepto más exigente de patente. Conceptos y estrategias distintas que se deben acomodar al caso.

De lo mucho que nos dejamos en el tintero en esta sesión, apenas alcanzamos a ver las dificultades de obtención de patentes de procesos y métodos de fabricación industrial. Puede/debe ser materia para una futura edición de este taller.

En todo caso, para terminar Julián aconsejó siempre acudir a las fuentes de información de patentes como algo imprescindible para la obtención de la mejor información técnica (rápida, con descripciones precisas y claras) para todos los casos de planificación de proyectos de I+D+I,  tomar la decisión de patentar (evitando invertir en invenciones no patentables), para  redactar bien la solicitud de patente (identificando el estado de la técnica más próximo), para prevenir el riesgo de infracción de patentes ajenas, para oponerse a la concesión de patentes dañinas, para valorar las posibles licencias de patente/know-how y para vigilar a los competidores o a una determinada tecnología.

Y como es habitual. El video con varios testimonios de emprendedores que participaron en la formación, y del propio Julián de Juan, que por cierto lanza mensajes bastante rotundos, cuando no acerada crítica,  por lo mal que salimos en la «foto de comparativa mundial» de países generadores de patentes. Sírvanse y vean uds.

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